La crisis hídrica que nadie quiere ver: Mexicali al borde del colapso
Columna de opinión sobre la inminente crisis de agua en el Valle de Mexicali y la inacción gubernamental.
Mientras los políticos se pelean por las curules y los empresarios celebran los récords del nearshoring, el Valle de Mexicali enfrenta una crisis hídrica que amenaza con transformar una de las regiones agrícolas más productivas de México en un desierto improductivo.
Los datos son contundentes: el acuífero del Valle de Mexicali ha descendido 15 metros en la última década. El Río Colorado, principal fuente de abastecimiento, llega cada año con menos caudal debido a la sequía histórica que afecta al suroeste de Estados Unidos.
Y mientras tanto, seguimos autorizando desarrollos industriales sin estudios de impacto hídrico, seguimos subsidiando cultivos de alta demanda de agua como la alfalfa, y seguimos perdiendo el 40% del agua potable por fugas en una red de distribución que tiene más de 50 años.
"No es que el agua se esté acabando. Es que la estamos desperdiciando con una irresponsabilidad criminal", me dijo un investigador del CICESE que pidió mantener su nombre en reserva por temor a represalias académicas.
La pregunta no es si Mexicali tendrá una crisis de agua. La pregunta es cuándo. Y me temo que la respuesta es: más pronto de lo que cualquier funcionario está dispuesto a admitir.